Escudo de piedra, olvido del corazón
Siempre nos invaden miles de cosas, miedos, fracasos, desaciertos…
Y estamos constantemente en ese juego pujante entre lo que quisimos ser y lo que finalmente resultó. Como todo en la vida se maneja de ésa forma, una cosa son los sueños y los planes y otra lo que en lo fáctico la realidad desmantela.
No recuerdo con exactitud cuántos días al mes le dediqué, ni cuantos meses al año, ni minutos a esas horas, ni segundos de esas semanas que fueron de verdad crueles si se lo mira desde la contabilidad de las lágrimas y lo no redituable que me resultó todo aquel trastorno de sentir el desarraigo del olvido.
