Festival Santiago a Mil rebajado
Para todos es conocido que desde un comienzo la queja más habitual y generalizada que debió enfrentar el Festival Santiago a Mil fue la diferencia entre el origen de su nombre y el valor de las entradas.
Y es más, pese a diversas razones tales como su internacionalización, la inflación y al propio hecho (y no menor) de que en ningún lugar una entrada a una obra de calidad de un circuito oficial de teatro cuesta una suma siquiera cercana a los mil pesos, la queja persistió. Majaderamente, pero persistió al fin y al cabo. Hasta que, como muchas cosas, el tiempo hizo lo suyo y lentamente ha ido desapareciendo. Leer más…
