Cola

Y así nos va
como… como un perro que persigue su cola
la iteración del sueño
ese que dejamos para después.
Un intento de olvido que, en cada nuevo intento
suena mas a constante que propuesta de amnesia;
contratos firmados con multas por retiro
sin mediadores,
solo el lápiz entre los dedos y firma
el consuelo pagano de volver a ese segundo
en donde fuiste lo que no imaginas
donde eres lo que, sin pena ni gloria
juraste jamás ser.
Me sigo persiguiendo la cola,
y ya estoy algo mareado.
Hoy pagué por completo una deuda
la pregunta es:
¿Podré prescindir de ella ahora? Leer más…