Drogadicta

…al fin y al cabo pude haberme arrodillado a sus pies y haberlo abrazado llorando y suplicando “ne me quitte pas” pero no era preciso ni muy virtuoso. Me sentía despreciable a ratos, como quien quiere detener el tiempo y retroceder el video casete de cual película era una humorada donde ella podía soñar con lo hermoso que sería, no un caminar de la mano ni jurarse amor eterno porque eso es superficial, sino poder hablar con los ojos, respirar latidos, sentir al igual que el otro…