Martes, 6 de Enero de 2009
Se me ocurrieron un montón de nombres. La excusa agrava la falta, No por mucho madrugar, No escupas al cielo…
Sin lugar a dudas, si el don de la palabra no es el fuerte que te entregó la naturaleza, la mejor opción es el silencio, la omisión total de cualquier cosa que puede y será utilizada en tu contra.
Ayer lunes, Fernando Ubiergo renunció a la SCD (Sociedad Chilena del Derecho de Autor), tras la difusión de las imágenes que mostraban como su Microsoft Office se quejaba de no ser original. Por supuesto, en esta nueva instancia, don Feña aprovechó para mandarse nuevas frases para el recuerdo colectivo.
Bronce:
Ése es un computador que me facilita la SCD para hacer una exposición sobre el sello Azul y Oveja Negra en Antofagasta.
¿Por qué carajo tiene la SCD equipos con software mas ilegal que la pasta base no original?
Plata:
A quién se le va a ocurrir hacer una exposición con un programa sin licencias.
La verdad, pienso que a muchos se nos podría ocurrir, pero esa ocurrencia y el cargo de presidente de la SCD me parecen total y absurdamente algo incompatibles.
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Lunes, 5 de Enero de 2009

Esta noticia de fresca no tiene nada, pero con el paso de los días le he ido tomando el peso al feedback que logra en la gente cuando un individuo es hipócrita en frente de medio mundo.
Es esta frase la que me deja sin mayores palabras para el análisis de un hecho groseramente pelotudo. Cito a don Alexander Schek:
Menos mal que Fernando no es el Presidente de la Asociación Chilena de Distribuidores de Software
Venimos diciendo hace rato que no le compramos ni los signos de exclamación a Ubiergo y su tropa, y al igual que muchos otros sitios en Internet, no nos podemos permitir que estos regalos de la vida pasen sin al menos una ironía y/o sarcasmo nacido en nuestras entrañas. Leer más…
Viernes, 12 de Diciembre de 2008
Anticipo que todo lo escrito en este articulo no representa necesariamente el pensamiento de cafeliterario.cl y que soy pleno responsable de este. Voy.
Debo admitir que tengo todo un caldo de cabeza con el asunto de los derechos de autor y la constante preocupación que eso significa al momento de poner a disposición del mundo algo que se me ocurrió escribir, conflicto que por supuesto también está a la hora de citar el trabajo de otro.
Si bien en cada país existen normas que rigen los derechos que uno adquiere tras la autoría de cualquier obra intelectual, no es la intención entrar a explicar en tecnicismos lo que ya nos es poco claro aún hablando en términos cotidianos, sino hacer un paréntesis para lanzar ideas sobre la mesa sobre cómo es que siendo un cliente más del mercado mundial, estoy cada vez mas cerca de ser un delincuente que un pobre ciudadano que no sabía lo que hacía. Leer más…