De realidades y lobos

Cuando los lobos se visten de blanco;
la realidad se propone más violenta e insatisfecha.
Exclama que lo nuestro es su mejor desborde,
exige una buena partida de nosotros sin pensar
que detrás de cada garganta hay un grito
que se expande con fuerza, que transmite poder,
que no se contenta con el espacio de sus pulmones, porque nuestros pulmones siempre son suyos.