Viernes, 25 de Febrero de 2011

Si, súbitamente, te viera hoy, si coincidiéramos en algún instante, no sería capaz, pese a todas mis esperanzas, de preverlo. Todos mis esfuerzos por anticiparme, aquellas añoranzas de verte primero, desde lejos, y casualmente contemplarte mientras ignoras delicadamente a todos y cada uno de nosotros, transeúntes irrespetuosos de un momento de complicidad contigo misma, dirigiéndote en adagio a una mirada común que, estoy seguro, haría que repasara y analizara una y otra vez el orden, la intención, la cadencia de cada palabra de una frase sencilla, tan sencilla que una súbita ansiedad me haría confundirla por completo con los primeros balbuceos secuelas de un abrazo fugaz, breve símbolo de un cariño que jamás terminó, que furtivamente llevara nuevamente a lo mas profundo de mí aquellas notas del olor de tu cuello y de tu pelo, aquella parte del sabor a ti que alguna vez me permitió sentirte y verte en todo lo que te rodeaba, más aun si en algún instante lo tocabas o escribías, como aquello que alguna vez llegó tan a destiempo, solo que allí no importó, y nadie, ni un alma siquiera, se dio cuenta que faltó el inmemorial rito de volverse contra el mensajero. Leer más…
Sábado, 13 de Febrero de 2010
El mundo es simplemente un fractal infinito.
No se sabe su origen… ni tampoco se conoce su forma.
Porque, hay tantas formas…
Y formas de formas…
Entonces, ¿cómo se sabe cuál es “la” forma? ¿La tuya, la mía o la de él?
Y mientras más formas… más lejos de una sola forma. Pero más cerca también; porque “la” forma es todas esas formas. Pero nos resulta imposible captarla en su totalidad… es como mirar cualquier cosa, no la podemos ver en su totalidad, siempre hay una parte que no se ve. Con un objeto es fácil, uno lo rodea y ya está, vio todas sus caras, puede tener una idea de “la” forma de ese objeto; pero con el mundo es imposible. Está lleno de formas, hay tantas como significados en la teoría peirciana.
Es todo lo que vemos, sumado a todo lo que ven los demás, y lo que no vemos. Pero con el mundo no pasa lo mismo que con un objeto: siempre van a haber partes que no veamos, historias que no sepamos; en otras palabras, no tenemos la capacidad suficiente como para apreciar la totalidad.
Lo que pasa es que tenemos una pareja de caseros: pensamiento y lenguaje. Y resulta que viven afuera del todo.
Fue Lao Tsé (570-490 a.C.), señores, cuando dijo: “El todo es distinto a la suma de las partes”.
por deLtanea
Sábado, 28 de Noviembre de 2009

Entro al sitio.
abro la puerta
-caminó silvando-
caminé buscando.
(Me) Preguntaba: ¿hay alguien en casa?
y un eco respondía,
me correspondía las palabras,
me cruzaba con artículos
definidos e indefinidos
de esto que hemos querido ser y fuimos y somos
de cómo lo queriamos
de como lo contamos
Leer más…
Miércoles, 28 de Octubre de 2009
“Eres un poeta del dolor” fue su respuesta inmediatamente posterior a mis vueltas y vueltas virtuales, preguntándome porqué era que no me salía nada, porqué no podía escribir una cabrona linea encantada, si mi vida estaba completa. Fue un balde, no de agua fría, sino de clavos y tachuelas, que no me cayó encima sino hasta pasada la próxima futura nueva pésima emoción. Los decibeles de los aullidos se incrementaron rápidamente. Quedé como mono triste, y ahora si que fue en serio, como si ante mis ojos estuviera quemándose ya no solo mi árbol; la selva completa ardía en llamas, incluso yo… pero no me revolcaba ni intentaba apaciguar el fuego, porque el mío era un fuego contenido, un fuego de hormigas picándome, claro que no tan agradable como la canción de Guerra.
Ante tanta sensación inherente al ocaso, tuve pudor por los insectos, después de todo, ellos no le hacían daño a nadie, salvo los mosquitos, pero esos, fruto de quórum y unanimidad a la hora de votar su exilio, ya no habitaban las llanuras de la comarca marqueciana. De hecho los bichos fueron los únicos que no pululaban de un lado al otro como todo el resto; se quedaron junto a mí, rodeándome, pero no con ese abrazo nauseabundo que precede al ataque, mas bien como peón orgulloso, como mancha y escudo de acero. Leer más…
Viernes, 9 de Octubre de 2009

Fila para entrar, fila para registrarse, fila para atenderse. Lo primero que dudé fue si las autoridades de turno comprendían la magnitud de la palabra urgencia. Me antecedía una yegua que se desahogaba telefónicamente con algún familiar, por el hecho de tener que desembolsar cinco castañas por la atención. Desde una palmera pública no me hubiera molestado, ni siquiera lo habría notado, pero mi acidez por la tecnología me impidió ignorar que la hembra aquella llamaba desde su frambuerry-toch. Y se quejaba, y se retorcía, mas que los otros animales; me exasperaba con sus exigencias faciales y desaprobaciones visuales, como si sus moscas debieran reinar en todos los espacios.
Fue quizás el preludio del nudo de garganta, justo antes de que me apaciguaran los genios, de que me relajara la cara, de que me estirara el ceño.
La vi sentada en un rincón de aquel laberinto, tenía la boca seca de tanto tragar saliva. Era una pantera anciana que se había dejado las arrugas para recordar el camino de vuelta, para que cuando la muerte la deba encontrar, le pida que la acompañe con la mas solemne de las formas, y no arrebatándole el soplo en un descuido bruto. Su viejo se le había resfriado. Leer más…
Miércoles, 15 de Julio de 2009

Errores de expresión recurrentes cuando un individuo es
hospitalizado:
1.- Si se está esperando que el encargado del piso 13 baje al
sector de urgencias para realizar el ingreso del paciente a la
clínica, usted no le diga al enfermo “estamos esperando que
venga el señor de arriba a buscarte” (gracias mamá).
Leer más…
Viernes, 8 de Mayo de 2009

En aquel manifiesto sereno hubo un grito que hizo ruido. Él le había dicho que no quería que fuera una maraña de pronunciamientos que se encerraban en ésa relación entre hepática y romántica. Sino un fluir de palabras que se encontraran fácilmente en el alba o en el crepúsculo o a cualquier hora y no se trata sólo de fonética, incluye también silencios.
Entendí claramente esa clasificación, distinción, ordenamiento. Lo que es por lo que no es, un animal porque no tiene cultura; un decir soberbio de nuestra cultura.
Leer más…
Miércoles, 6 de Mayo de 2009

Que las palabras encierran, que nos identifica en parámetros indudablemente etéreos, donde el pensamiento abstracto se consume en medidas definidas, las cuales se pierden, se extravían por sobre las estructuras y sus excesos; excesos que se conformarán en sistemas, los cuales nunca consideraron ni consideraran nuestros límites, fronteras en las cuales se construirán prisiones donde el encadenamiento será voluntario, seguros retozaran los excesos conformes sobre las líneas que dibujan muros, cuyos nombres fueron tachados y eliminados sobre tu aislamiento.
Leer más…
Sábado, 2 de Mayo de 2009

- ¿Cómo llegamos a esto? pregunta retórica y recurrente de una terapia de parejas que no hicieron jamás, por el valor de sesión, por el tiempo, que quien cuida los niños, que el trabajo, y que bla bla bla
-¿cómo llegamos a esto?
Pensaba el hombre, mientras miraba a su mujer reclamándole que el radiador del auto, que la tarjeta de crédito, que el cumpleaños del hijo menor, que la hermana que estaba por operarse, que…y que cuando…y que por sí…
Leer más…