Papeles inesperados

“Tengo unos papelitos de Julio que quiero mostrarte”, le dijo Aurora Bernárdez aquella noche. Ese palabra adelgazada, “papelitos”, sonaba como un anestésico para mitigar la ansiedad que iba provocarle lo que luego asomó ante sus ojos: un mueble cargado de cajones que derramaban textos inéditos de Julio Cortázar.
