Feliz Año Nuevo

Un aborto de lógica, un castillo de arena
un cegador brillo asentado en los ojos
deseos, enojos, drogadictas, princesas
manzanas y fresas, libres y presas,
fábulas y cuentos, monos y golpes
rencores docentes, trenes y ríos
luces y equipajes, viajes y colores,
negativos dolores, austeros deberes
viceversas, zoológicos, ni temores ni hastío
regadíos de auroras, gritos y manifiestos
incestos boreales, soplos y escenas
flores y cielos, parques y puertas
cementerios y amores, maestros y cuervos
metáforas de nubes, Venus y Marte
abriles, diciembres, y un par de estandartes
exilios de arte, remates falibles
dados y causas, idilios posibles
hechos factibles, heredados del alba…
Trescientos y algo, sesenta y un poco,
cinco y unas horas repletas de todo,
respiros feriados, honestos y generosos
años grosos, días buenos
palabras del alma,
al alma y al clavo.
Quieren que siga… o quieren que vare
al fondo del beso, atrás de los vientos;
“detrás de las alamedas” me dijo
tomándome la mano, bailando con las hojas
y aunque casi se me enoja, pudo hacerse
el tiempo preciso para dejarme
a medianoche celebrando
la vida es una fortuna
vistosa, próspera y bella.
Un año para tí, para don Mario,
para el vagabundo con sombrero de copa,
para Dolores y Amaranta, para los lentos y las locas,
para los que se bancan el mal rato cuando no nos guían los dioses,
para los que vuelan veloces cuando nos leen la sangre.
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P.D.: Deja tu saludo después del salto. No mordemos.
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