100 palabras no premiadas (8)
Vértigo
Sintió vértigo cuando vio sus palabras, su oscura redacción, sus errores comunes de puntuación y lugares co-munes, todos agrupados y pegados en la puerta del vagón, donde la gente lo tragaba como espirales de una olla que se deshacen en una intrusa cuchara de palo cuando nadie puede verlos. En medio del pánico supo que no podía decirle a nadie, porque ninguno tenía identidad. Y sinceramente no podía distinguir a esas alturas si era él quien sentía lo que sentía. miraba lo que miraba y se disolvía finalmente, para convertirse una vez más la sombra de la sombra de la sombra.
Javier Velasco, Maipú
