100 palabras no premiadas (7)
Estatua
Al medio de la plaza, mi heroico sable apunta la cielo, y no vienen descendientes para hablar de mis hazañas, no se sientan abuelitos a mi sombra, no se acercan colegiales a besarse detrás de mí, los niños no me miran con respeto, no me cagan las palomas, no se acuerdan de mi nombre.
¡No me hagan ceremonias! ¡No me vengan con ofrendas! ¡No quiero ningún discurso! En mi vida salvé a nadie, ni siquiera soy de bronce. Sólo espero que caiga otra moneda para moverme y desentumecerme el caracho, tieso de pintura.
Marcelo Gacitúa
