Un mudo que gritaba
Uno de los rasgos singulares del mensaje cinematográfico de Charlie Chaplin fue su ironía y su humor para contar, la mayor parte de las veces sin palabras, su visión de las cosas y del mundo.
Un buen analista de su actualidad. Es sin duda un ícono del cine mudo, no solo por la genialidad de sus buenas películas, sino porque además Chaplin era un actor con muy buena destreza física; sirve también como un ejemplo del clown.
Un paradigma que no se debe ignorar si queremos ahondar en la historia del séptimo arte.
Les presento aquí una apología muy graciosa en una escena de Tiempos Modernos.
