Cuando ya se tiene conciencia de la decisiva diferencia entre el “sentir” y “creer que se siente”, se adopta una manera mas serena de ver las cosas. Esto no significa plenitud o satisfacción constante, solo es uno de los pasos para buscar correctamente el objetivo. Se aprende a diferenciar entre un error y el fracaso. Cabe recalcar que la felicidad esta lejos de ser una vida sin problemas ni preocupaciones, al contrario, de alguna manera la felicidad está en la filosofía que encuentra paz en la satisfacción personal de enfrentar problemas y salir victorioso.
La mayoría de las personas tiene un concepto bastante alejado de lo que podría ser la felicidad. Mucha gente cree que ser feliz consiste en tener una situación económica aliviada, en vivir sin enfermedades, o en encontrar al hombre o a la mujer caída del cielo… Ciertamente he conocido a quienes han elegido no llevar una vida económica aliviada, gente que ha donado un riñón aun no teniendo buena salud, o quienes prefieren no esperar lo que no existe, tal y como lo podría ser la épica “media naranja”, y es que a decir verdad, esos tres deseos que se piden habitualmente (salud, dinero y amor) no son mas que cultura popular sin pulir, ya que el objetivo es válido, pero los métodos brillan por su ausencia. Si bien los puntos a continuación pueden parecer algo fríos (casi bordeando la frivolidad) son la mejor manera que encontré de explicar ciertos errores que comentemos los humanos.
Un relato inédito sería el siguiente:
Para vos, que te impacta desde la primera palabra. La que escrudiñarán tus pupilas cada frase.
De un comentario abarcativo, emotivo, concretando reveladoras verdades.
En particular, las maniables.
Esa suma flotará entre fantasías y estímulos.
Un prólogo entre líneas dueñas del mensaje.
En todo un hilo conductor transparente e indivisible.
Todo en la galera.
y si vislumbro?
-misterios de la vida?
-Afecta voraz?
-Pasión movilizadora?
-Miserias compartidas?
-Sueños esquivos?
-Del ser?
Un indigente que suele insultar al que se le cruce en su camino compró un durazno. Caminó unos metros y, apoyándose en un muro sobre la Panamericana, lo fue mascando lentamente. Después de un rato, atravesó el bandejón central y del bolsillo extrajo un tenedor con el que cavó un pequeño agujero en el césped. Supuse entonces que enterraría el cuesco que llevaba en la mano. Pero no fue así. De una bolsa negra sacó tres cuescos secos y los observó con detención. Tras escoger el pequeñito, lo acercó a su boca y susurrando le informó su misión…Luego lo enterró
Una real adaptación al medio. El siguiente video es el entendimiento de lo audiovisual desplazado sobre la plataforma de lo digital; una suerte de versos desparramados en una combinatoria de imagenes que dicen y enmudecen.
Errores de expresión recurrentes cuando un individuo es
hospitalizado:
1.- Si se está esperando que el encargado del piso 13 baje al
sector de urgencias para realizar el ingreso del paciente a la
clínica, usted no le diga al enfermo “estamos esperando que
venga el señor de arriba a buscarte” (gracias mamá).
Para este comienzo de semana, les dejo para ver una historia bien contada de la ensarta de cosas que podemos imaginar a causa de fantasmas y escenarios que nuestra mente es capaz de fabular. Una precaución, una denuncia, un pensamiento recurrente a la hora de proyectarnos. Algo tiene que ver este corto con el último cuento de Santiago en 100 palabras publicado en este sitio; como decía su autora “cada cual se lleva la fantasía que se le antoja”, éso sí, cuidado que nuestra imaginación puede ser extremadamente perversa.
Esquina Semáforo en rojo. Nos miramos, nos ignoramos, volvemos a mirarnos con el disimulo de rigor. Partimos, y cada cual se lleva la fantasía que se le antoja.
Imitando a los grandes, intenta escribir su futura y aclamada obra compuesta de muchos relatos todos con historias de miseria y tristeza ¿Por qué? Pues no sabe de opuestos relacionados con la bondad y belleza.
Pero eso no lo aleja de tener un momento máximo de felicidad, felicidad para él compuesta de su estado natural.
Hace años que vive en España, le gusta simplemente por el acento que acompaña a cada frase por muy banal que sea en toda mujer.
Es invitado a muchas partes con el fin de que modifique su condición de antisocial pero él consigo ya tiene suficiente con que lidiar, para empezar a hacerse cargo de genios ajenos, le provoca nauseas saber que si sale tendrá que ajustarse a protocolos que no conoce, él en su casa se tira pedos y camina en pelotas, toma y fuma, maldice cuando se le da la gana, duerme hasta que le duele la cabeza y despierta con sueño, quiere seguir durmiendo, pero sabe que si duerme no creará.
Uno de los rasgos singulares del mensaje cinematográfico de Charlie Chaplin fue su ironía y su humor para contar, la mayor parte de las veces sin palabras, su visión de las cosas y del mundo.
Un buen analista de su actualidad. Es sin duda un ícono del cine mudo, no solo por la genialidad de sus buenas películas, sino porque además Chaplin era un actor con muy buena destreza física; sirve también como un ejemplo del clown.
Un paradigma que no se debe ignorar si queremos ahondar en la historia del séptimo arte.
Les presento aquí una apología muy graciosa en una escena de Tiempos Modernos.