Eres un arco iris de múltiples colores…
Se acerca fin de año y como siempre, Valparaíso es considerado como una de las primeras y mejores opciones para disfrutar de esta fecha. Si bien los fuegos de artificio que iluminan los más de 20 kilómetros de costa es la atracción protagonista, el puerto principal nos entrega todos los días del año una magia urbana que sobrepasa en brillo a los cerca de treinta minutos que arden las luces reflejándose en el mar a las 24 horas del día 364.
Valpo (para los amigos) no resiste mucho análisis. Como lo haría una pintura magistral o un libro exitoso: lo amas o lo odias, pero jamás provocará indiferencia. Sus murales, los versos escritos en las aceras emulando huellas, los restaurantes llenos de historias (en su mayoría callejeramente tristes) y quizás cuantas articulaciones ocultas mas de una ciudad que se autoretrata como el patito feo perseverante, que se maquilla a diario para quienes gustan de una belleza no convencional de las calles y que no buscan las palmeras plásticas ni las playas siliconadas tan bien relatadas en uno de los cuentos de Valparaíso en 100 Palabras versión 2004.
…Da servicio a quien lo quiera: estibadores, estudiantes, borrachines, jubilados de la Plaza Echaurren e incluso soporta a los pseudopoetas que vagan por las aceras. Valparaíso no aparenta, es como es. Si no te gusta, puedes irte con la puta de al lado.
Este estracto de Honesto y Generoso escrito por Rinaldo Vidal (Puerto Varas, Chile), nos hace partícipe de la verdad de Valparaíso, del contraste adyacente y de como es que, con municipios morosos y conflictos políticos, logra mantenerse indiferente a su vecina, e imparcial a las modas de turno, acogiendo a cuanto forastero le quiera conocer, reconocer, encontrar un amor one night only, dárselas de poeta, o enamorarse de él y quedarse a vivir de por vida.
Es por eso, mas allá de los fuegos artificiales, le recomendamos que además de llenarse de emoción y luego largarse de vuelta a su casa (la del colectivo, se llena y se va), guarde ganas (si la resaca se lo permite) para verlo de día y redescubrir que sigue siendo tan bello y envolvente como la noche de año nuevo.
Fotos: Camila Vieyra