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Ha llegado carta

Sábado, 20 de diciembre de 2008 Dejar un comentario Ir a comentarios

La cantidad de correo no deseado es aproximadamente 7 veces la cifra del correo válido, entendiéndose como válido el hecho que sea enviado por un emisor a un destinatario existente y, lo mas importante, que el destinatario quiera recibirlo.

He aquí­ los siete pecados capitales del mail basura.

1.- El mail superhéroe

Hace meses recibí­ de una ex compañera de trabajo un mail que enví­o primeramente un joven llamado Jaime Andaury, alumno de la PUCP (¿Pontificia Universidad Católica al Pedo?), de rut 15.098.059-3, el cual comenta que “le encontraron un cáncer cervical”, y para ayudarlo su universidad (supongo) rastrea dicho mail y le pagan $127 por cada correo abierto.

Mi ex compañera que no es ninguna descorazonada, vio al alcance de su mano la posibilidad de aportar con un granito de arena a la causa de Jaime, y de paso aumentarme la cantidad de spam. El caso es que ella de seguro no sabe las pérdidas millonarias que provoca el spam, y saliendo de la defensa del humilde empresario multinacional, una de las pérdidas mas millonarias que puede un ser humano sufrir: su tiempo. Decidí­ responderle, comentándole que jamás nadie iba a pagar por que le saturaran el servidor de correo, ni mucho menos iba a “rastrear” cada uno que fuere abierto. Grata sorpresa la mí­a cuando a los pocos minutos, otra de las personas a las que habí­a sido enviado le replica que “el cáncer cervical, como su nombre indica, se sitúa en el cérvix uterino, porción inferior y estrecha del útero que desemboca en la vagina”. Claro que me causó sorpresa, con suerte me sé los nombres de lo que tengo de la piel hacia fuera.

El punto es que la pequeña Mary Grunnenfeld de siete años que tiene leucemia y vive en Carolina del Norte y que se ha muerto alrededor de treinta veces por año, se seguirá muriendo y tú, adicto al botón reenviar, no podrás detenerlo.

2.- ¿Alguien encargó viagra?

El correo basura, si bien ocupa siete de cada ocho correos recibidos, se caracteriza porque el alcance real de apertura de estos no supera el 0,7 % de lo que es enviado. Al parecer, la pastillita azul puede ser uno de los pocos spam que logran su cometido, incluso colgándose de esta mágica y encantada palabra para vender plantas o parcelas.

Trabajé durante un año monitoreando servidores de correo en una reconocida empresa informática chilena, y si pudieran ver los registros del spam, y los que fueron abiertos aun sabiendo el usuario que era spam, solo tendrán espacio para una palabra en su cabeza. Si dice viagra, es bueno.

3.- Es verdad, yo gané un millón de euros

Ir al casino (de carne y hueso) es de por sí­ una acción de desapego por la economí­a, y en casos clí­nicos temeraria, sobre todo si es dí­a treinta y el sustento de la familia yace en los bolsillos de un patriarca que siente que es su dia de suerte. Si llevamos todo lo virtual que ya es poner dinero en juego sin mas juicio que la suerte, a la virtualidad extrema, esa donde no tienes un crupier sino un algoritmo que reparte cartas, tira dados, gira tragamonedas y hace funcionar unos tantos artefactos mas… uf.

Es por esto que cuando llega un mail que dice “si, yo lo comprobé, y gané mucho dinero”… No me jodan.

4.- El mail ególatra

¿Qué hora es?
¿Cuál es tu nombre completo?
¿Verano o invierno?
¿Coca Cola o Pepsi?.

Lo entretenido de este caso es que de las personas que se le reenví­a este tipo de mail, a nadie le importa un carajo leerlos, solo se ven envueltos por esa mágica sensación de querer borrar todos los campos y rellenarlos con los datos que si les gustarí­a leer: los suyos.

Los únicos que suelen leer estas burradas de polo a polo, son tus posibles pretendientes o tus eventuales homicidas.

5.- El del “pagí¼erpoint”

La promo irresistible. Si el correo trae un archivo ppt (powerpoint), es como si una oferta con rebaja del 50% además incluyera un artí­culo de regalo (Coco Legrand otra vez). Es el menos rechazado, ya que en algún momento de la vida todos hemos abierto al menos uno que nos ha resultado “simpático”, entonces… ¿Qué nos cuesta abrir otro, no?

Está la duda si este tipo de correo es efectivamente spam, por lo cual he realizado una ardua investigación… que vá, es spam.

6.- El misterioso (el que viene en blanco)

Con este tipo de correos es donde aplaudimos o condenamos a nuestro proveedor de Internet dependiendo del tiempo que hayamos tenido que esperar para ver un mail, si, en blanco. Es por seguro el mas incomprensible. ¿Por qué alguien se molestarí­a en enviar un mail sin contenido? Espero que las autoridades tomen cartas en el asunto de los sobres sin cartas en su interior.

7.- El peor: El que intenta hacerte mejor persona

Si te hace reí­r, bien; si es publicidad, se ignora; si es por caridad, no se le cree… casi todos tienen una solución lógica, excepto el peor de ellos: el que intenta convertirte en una mejor persona. Te hacen mover neuronas sin argumento de peso alguno, con frases tan odiosamente cursis como “si vuelve es tuyo, si no, es porque nunca lo fue” o el tí­pico “ama lo que tienes, no lo que no tienes”.

Apelan sin suerte (al menos en un cerebro relativamente desarrollado) a cuanto refrán nostálgico o esperanzador, vienen acompañados de un formato generalmente similar al decorado de pared de un motel de cuarta. Si el creador además era creativo, todo esto puede estar dentro de un powerpoint con música de fondo en formato midi (monofónico, como el primer celular que tuviste), que dependiendo del caso puede variar desde una composición de Mozart hasta el último hit de Luis Miguel. Son pedantes, imperativos y satánicos… ¿Por qué satánicos? Porque si no se lo reenví­as a quince personas dentro de los próximos quince minutos, todos los buenos deseos se convierten en maleficios épicos, de magnas proporciones y fatales consecuencias. Las mas comunes son:

- Tendrás 7 años de mala suerte en el amor.
- No serás feliz en 7 años.
- Nadie se enamorará de ti en 7 años.

Favorito el siete. El que intenta hacerte mejor persona: Definitivamente el peor.

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