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La Revuelta Surrealista

Domingo, 3 de enero de 2010 Dejar un comentario Ir a comentarios

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En la época en la que el surrealismo reinaba como movimiento artí­stico y cultural, muchas prácticas emergieron de esta alocada y singular manera de ver y de simbolizar el mundo.  Una de ellas, fue la práctica de un juego libre.

Vale recordar que el surrealismo, como movimiento alcanza su auge en los años 20 del siglo pasado; André Bretón, uno de sus fundadores, lo define de la siguiente forma en el manifiesto surrealista.

Surrealismo: “sustantivo, masculino. Automatismo psí­quico puro, por cuyo medio se intenta expresar, verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral.”

Por eso el surrealismo y el psicoanalisis se encontraron imbricados en la época, porque mientras una corriente -el surrealismo- incitaba a la creación libre, una corriente metodológica fundada por Sigmund Freud analizaba dicho material compuesto de asociaciones libres.

El corte cultural del surrealismo marca un hito en la historia, la filosofí­a, las artes y las ciencias, porque esta nueva forma de concebir, de pensar no pensando modifica las estructuras sociales. Fue, salvando las diferencias, como la duda Cartesiana en su momento, que rompe con el orden medieval y da inicio a la etapa en la que el hombre se cuestiona a sí­ mismo. Y el surrealismo, si bien no produce un quiebre tan marcado como la duda cartesiana, lo que hace es que de ahí­ en más el arte dejó bastante de lado las estructuras y comenzó a ser mucho más libre.

Una expresión literaria del mencionado surrealismo, es el “cadaver exquisito” que consiste en que una persona comienza a escribir una idea, luego la tapa y deja entrever solo una palabra o una frase final, de ahi se lo pasa a su compañero, que con la información que recibe escribe otras frases, luego lo tapa parcialmente y se lo da a otro compañero, y así­ sigue el juego hasta que sus participantes deciden leer todo de corrido y ver que resultó de ese juego mitad incognito, mitad develado. Pueden salir grandes textos literarios, los surrealistas lo practicaban mucho, y a mi punto de vista es sumamente enriquecedor unir y converger las ideas de varios en un texto.

Les dejo aqui una canción que reivindica la idea de asociar libremente, seguramente su autor se inspiró en todo lo que en ese momento pensaba, esas ideas confusas de su cabeza, sin forma ni fondo encontraron un elemento que las uniera, simplemente una canción.

Imagen: www.flickr.com/photos/soficeli

En la época en la que el surrealismo reinaba como movimiento artí­stico y cultural, muchas prácticas emergieron de esta alocada y singular manera de ver y de simbolizar el mundo.  Una de ellas, fue la práctica de un juego libre.
Vale recordar que el surrealismo, como movimiento alcanza su auge en los años 20 del siglo pasado; André Bretón, uno de sus fundadores, lo define de la siguiente forma en el manifiesto surrealista.
Surrealismo: “sustantivo, masculino. Automatismo psí­quico puro, por cuyo medio se intenta expresar, verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral.”
Por eso el surrealismo y el psicoanalisis se encontraron imbricados en la época, porque mientras una corriente -el surrealismo- incitaba a la creación libre, una corriente metodológica fundada por Sigmund Freud analizaba dicho material compuesto de asociaciones libres.

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