Inicio > Opinión > Quinto Mandamiento

Quinto Mandamiento

Martes, 10 de febrero de 2009 Dejar un comentario Ir a comentarios

Eluana Englaro

Advertencia: este artí­culo no pretende avalar o rechazar la eutanasia, sino opinar sobre lo tajante que suena la iglesia a la hora de juzgar una opción personal.

Entre honrar a tu padre y madre, y, la prohibición de pensar cochinadas se encuentra el “no matarás”. Y mucho más abajo, el mandamiento número diez ordena no codiciar los bienes ajenos.

Así­ como los muchos derivados que tienen los mandamientos cuatro y seis, el diez podrí­a aplicar también a que no debe meterse uno a los bolsillos, tiempos ni sufrimientos ajenos, ni juzgar la administración que haga de estos nuestro prójimo, ya que si somos fieles a la fe que profesamos, Dios es el único que juzga y decide a quien tendrá viviendo eternamente en su reino.

Dentro de todas las contradicciones vitales en las que incurre la defensa de cualquier religión que ocupe como base principal la biblia (en cualquiera de sus ediciones), la contradicción más obvia es hablar de ella (la biblia) como la palabra absoluta de dios, siendo que está escrita (editada y reeditada) por hombres.

San Lucas cita a JC en una de sus declaraciones más violentas:

Os digo, que a cualquiera que tiene, más le será dado, pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Pero a estos mis enemigos, que no querí­an que reinara sobre ellos, traedlos acá y matadlos delante de mí­.- San Lucas 19:26, 19:27

Mientras que (según el mismo evangelio) el mismo JC crucificado rogaba a su Padre el perdón para sus asesinos diciendo: Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen. Poco después preguntose el porqué su padre lo habí­a abandonado.

¿Vamos a ser tajantes ahora por la decisión de una familia que duda profundamente que una mujer que lleva diecisiete años en estado vegetal se recupere? ¿Si no hubiesen existido los recursos monetarios no habrí­a muerto hace ya bastante tiempo? ¿No es más pecado dar vida artificial, como aplazar una muerte o clonar una oveja? ¿Cuántas veces el creyente promedio ha escuchado sermones sobre lo humanamente normal que es tener dudas, miedos? No es muy rentable citar evangelios que inviten a la duda. Casi siempre termina en deserción, y esta golpea fuerte en las arcas de la iglesia.

¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? .- Habacuc 1:2

Eluana Englaro, 38 años de vida. íšltimos 17 conectada a una máquina. Supongamos que era cristiana ¿No se habrá preguntado ella lo mismo?.

Categories: Opinión Tags: ,

  1. Sin trackbacks aún.