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Pseudo-consejos al problema de la Crisis

Domingo, 1 de febrero de 2009 Dejar un comentario Ir a comentarios

Si quiere soluciones reales ante el momento actual del globo, puede que en su búsqueda se encuentre con varios parches momentaneos que talvez le ayuden a palear lo que siente, o lo que podrá sentir en el caso de que un dí­a le digan: “Lo sentimos, pero por razones que ni siquiera es necesario ahondar la empresa ha decidido suspenderlo/a, o desvincularlo/a”.


Podrá por ejemplo encontrarse con literatura sumamente variada, que pasan desde el Marxismo cuando pronosticaba que el sistema capitalista tiene, como todo momento económico un fin que llevará a una coyuntura y de la misma, un nuevo momento para ser escrito en este largo libro que nuestra historia tiene para contar. Si quiere algo más light, pero aún así­ cargado de contenido, puede volcarse de lleno a la obra de Quino , con sus variados personajes, incluyendo a Mafalda; lo bueno de esta lectura, es que además de caer en la cuenta de que antes de que esto sucediera, varios y cientos de personas ya estaban presagiando ésto con el particular condimento de humor que hace que a veces la vida sea más llevadera. Si el desconsuelo no encuentra aún donde cobijarse, y a ésas alturas, ya no sirve remitirse ni a teóricos, ni a sociologos ni economistas, ni a humoristas, y en realidad, ya no quiere seguir entendiendo el conflicto y ni siquiera le sirve el consuelo de que usted es uno en un millón; y en el caso de que su filosofí­a de vida se lo permita, tiene licencia en estos casos, para brindar con alguna otra alma pelambruna su sentir desolado que por desgracia nos hace sentir el estar sin trabajo en un mundo totalmente capitalizado y en una gran urbe, donde la única forma de adquirir mercancí­a es con el papel moneda; una sonrisa no sirve, un abrazo no basta, un beso es cursi, y una palabra de aliento no tiene sentido, menos si lo único que se espera es que en ése momento te mientan un poquito, te contengan dentro de lo que se pueda, y te digan, mientras se te caen los mocos y las mangas ya no dan a basto, que cuando se te cierra una posibilidad es porque se avecina otra, que lo mejor de la vida aún está por suceder: sólo éso. Por lo mismo vuelvo a la recomendación y al titulo de este desahogo, fijece bien con quién lo comenta, no porque el otro deba saber darle una solución, sino porque si no tiene ese pequeño pedacito de compasión, el mundo será inmensamente más grande y lo peor de todo, viene como una bola de nieve cayendo sobre la pendiente y en dirección a usted. Discúlpeme lector/a si lo/a dejé aún más insatisfecho/a, sólo quiero advertirle que a no todos le importan sus problemas.


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