Archivo

Archivo para la categoría ‘Ineditos’

Muerte fabulosa de la luna

Martes, 4 de septiembre de 2012 Sin comentarios

Anoche un satélite entró en la órbita de mis sueños / Le pregunté si se había extraviado y le indiqué la salida al final de mis párpados / Pero él prefirió quedarse y hacer de mi sueño una pesadilla / Me contó que detrás de la noche / donde las horas afilan dientes y relojes / el inquisidor y sus verdugos construyen un andamio / Dijo que el propósito era tan insólito como toda muerte por encargo: / “quieren matar la luna desde lo alto / No le perdonan que brille sin luz propia / que su elevada mentira anochezca el cielo y su buen ejemplo” // Al despertar salí de la casa y consulte al oráculo de los perros / Ellos prefirieron creer que el satélite había enloquecido / dijeron que nadie puede matar la luna porque ella es evasiva y cambiante / Leer más…

El Camino al Pueblo Oculto…

Miércoles, 18 de agosto de 2010 Sin comentarios

refugiado  Toma mi mano, no me mires a los ojos si no quieres,

recuerda que soy un hombre enfermo con los dí­as contados…

Toma mi mano, he venido a sentir el calor de tus lágrimas

prende una llama que enfrente el reflejo de tus pupilas en la oscuridad, y mí­rame arder.

Piensa que estaré  bajo el mar, en cualquier lugar donde mi rostro ya no tenga valor.

Decidirás continuar buscando tus raí­ces… 
He construido mi propia miseria

creo que me revela una luz que brilla en el cielo,

pero aun así­Â  no puedo dejar de escuchar el grito desesperado

Leer más…

Treinta segundos

Domingo, 18 de julio de 2010 Sin comentarios

tiempo

¿Qué son treinta segundos?
Hasta ahora, era sólo medio minuto
¿Qué es medio minuto?
Nada importante para un dí­a entero
Pero ahora, me pregunto a menudo
Son treinta segundos de agoní­a
De apretárseme el pecho
Treinta segundos y siento ya tu lejaní­a…

Leer más…

Puedes estar mas triste?

Martes, 18 de mayo de 2010 Sin comentarios

3396428303_a386206570Serí­as tan amable, de decirme,
sin dejar de hacer lo que estás haciendo
si es que puedes estar mas triste…

Mi pregunta suena a morbo,
pero juro que no esconde ironí­a ni sarcasmo,
muy por el contrario, me importa y mucho
mas de lo que me permitirí­a mi habitual apatí­a,
tal vez un poco menos de todo lo que tú me importas.

Quiero saber, sin forceps,
cual es la muerte que te tiene mirándome con esos ojos de adiós,
ya no por ciencia:
por sentir, igual que tú
el corte de sueños que te tiene hecho sangre,
a ver si habrí­a sido espalda de cargarme tus ganas,
a ver si habrí­a tenido las agallas para seguir con vida. Leer más…

Categories: Ineditos Tags:

Maldita Bendición

Miércoles, 28 de abril de 2010 Sin comentarios
silence_2496052728_51e083bfa7

flickr.com/circo_de_invierno

Yo… yo no darí­a nada por ti,
es más, creo que mis ganas no rozan siquiera el borde de lo anormal,
no te pienso a cada momento,
ni contento ni lerdo me pone tu presencia,
ni me invade la indecencia al ver el final de tu escote,
los brotes de arrebatos nunca llegan a su edad adulta,
y la pulpa del deseo jamás alcanza el espesor requerido…

Como es entonces que debo volver a ti,
¿Resentido? ¿Por esencia? ¿Por consuelo?
Solo letras errantes de mí­ puño tu has sabido,
no me has visto idolatrarte ni mecerte
ni en el altar de mis pasos, ni en mis brazos condenados,
y aun así­ te paras de frente,
Poniendo la mejilla ante el voraz alcance de mi furia…
¿Como no compadecerme? ¿Como no sentir pena por los futuros truncados? Leer más…

Categories: Ineditos Tags:

Mono Triste

Miércoles, 28 de octubre de 2009 Sin comentarios

sad_monkey_258844003_6716b242fa“Eres un poeta del dolor” fue su respuesta inmediatamente posterior a mis vueltas y vueltas virtuales, preguntándome porqué era que no me salí­a nada, porqué no podí­a escribir una cabrona linea encantada, si mi vida estaba completa. Fue un balde, no de agua frí­a, sino de clavos y tachuelas, que no me cayó encima sino hasta pasada la próxima futura nueva pésima emoción. Los decibeles de los aullidos se incrementaron rápidamente. Quedé como mono triste, y ahora si que fue en serio, como si ante mis ojos estuviera quemándose ya no solo mi árbol; la selva completa ardí­a en llamas, incluso yo… pero no me revolcaba ni intentaba apaciguar el fuego, porque el mí­o era un fuego contenido, un fuego de hormigas picándome, claro que no tan agradable como la canción de Guerra.

Ante tanta sensación inherente al ocaso, tuve pudor por los insectos, después de todo, ellos no le hací­an daño a nadie, salvo los mosquitos, pero esos, fruto de quórum y unanimidad a la hora de votar su exilio, ya no habitaban las llanuras de la comarca marqueciana. De hecho los bichos fueron los únicos que no pululaban de un lado al otro como todo el resto; se quedaron junto a mí­, rodeándome, pero no con ese abrazo nauseabundo que precede al ataque, mas bien como peón orgulloso, como mancha y escudo de acero. Leer más…

Categories: Ineditos, Producción Original Tags:

De realidades y lobos

Miércoles, 14 de octubre de 2009 Sin comentarios

nothing safe 1

 

Cuando los lobos se visten de blanco;
la realidad se propone más  violenta e insatisfecha.
Exclama que lo nuestro es su mejor desborde,
exige una buena partida de nosotros sin pensar
que detrás de cada garganta hay un grito
que se expande con fuerza, que transmite poder,
que no se contenta con el espacio de sus pulmones, porque nuestros pulmones siempre son suyos.

Leer más…

Zoológico

Viernes, 9 de octubre de 2009 1 comentario

401475296_345dc36378

Fila para entrar, fila para registrarse, fila para atenderse. Lo primero que dudé fue si las autoridades de turno comprendí­an la magnitud de la palabra urgencia. Me antecedí­a una yegua que se desahogaba telefónicamente con algún familiar, por el hecho de tener que desembolsar cinco castañas por la atención. Desde una palmera pública no me hubiera molestado, ni siquiera lo habrí­a notado, pero mi acidez por la tecnologí­a me impidió ignorar que la hembra aquella llamaba desde su frambuerry-toch. Y se quejaba, y se retorcí­a, mas que los otros animales; me exasperaba con sus exigencias faciales y desaprobaciones visuales, como si sus moscas debieran reinar en todos los espacios.

Fue quizás el preludio del nudo de garganta, justo antes de que me apaciguaran los genios, de que me relajara la cara, de que me estirara el ceño.

La vi sentada en un rincón de aquel laberinto, tení­a la boca seca de tanto tragar saliva. Era una pantera anciana que se habí­a dejado las arrugas para recordar el camino de vuelta, para que cuando la muerte la deba encontrar, le pida que la acompañe con la mas solemne de las formas, y no arrebatándole el soplo en un descuido bruto. Su viejo se le habí­a resfriado. Leer más…

Sin Temor

Lunes, 6 de julio de 2009 1 comentario

 
Imitando a los grandes, intenta escribir su futura y aclamada obra compuesta de muchos relatos todos con historias de miseria y tristeza  ¿Por qué? Pues no sabe de opuestos relacionados con la bondad y belleza.
Pero eso no lo aleja de tener un momento máximo de felicidad, felicidad para él compuesta de su estado natural.
Hace años que vive en España, le gusta simplemente por el acento que acompaña a cada frase por muy banal que sea en toda mujer.
Es invitado a muchas partes con el fin de que modifique su condición de antisocial pero él consigo ya tiene suficiente con que lidiar, para empezar a hacerse cargo de genios ajenos, le provoca nauseas saber que si sale tendrá que ajustarse a protocolos que no conoce, él en su casa se tira pedos y camina en pelotas, toma y fuma, maldice cuando se le da la gana, duerme hasta que le duele la cabeza y despierta con sueño, quiere seguir durmiendo, pero sabe que si duerme no creará.

Leer más…

Categories: Ineditos, Literatura Tags: