Muerte fabulosa de la luna

Martes, 4 de septiembre de 2012

Anoche un satélite entró en la órbita de mis sueños / Le pregunté si se había extraviado y le indiqué la salida al final de mis párpados / Pero él prefirió quedarse y hacer de mi sueño una pesadilla / Me contó que detrás de la noche / donde las horas afilan dientes y relojes / el inquisidor y sus verdugos construyen un andamio / Dijo que el propósito era tan insólito como toda muerte por encargo: / “quieren matar la luna desde lo alto / No le perdonan que brille sin luz propia / que su elevada mentira anochezca el cielo y su buen ejemplo” // Al despertar salí de la casa y consulte al oráculo de los perros / Ellos prefirieron creer que el satélite había enloquecido / dijeron que nadie puede matar la luna porque ella es evasiva y cambiante / Leer más…

Ninguém vai te deixar sozinho

Martes, 7 de agosto de 2012

Un sol como el de hoy, en un pueblo como aquel. Nace el espectacular representante del bossa y la música popular brasilera. Con una trayectoria innegable y unos versos infartantes…aqui le celebramos su dia también. Parabens pra você!

 

Ahora que de nuevo

Jueves, 24 de mayo de 2012
Ahora que de nuevo nos envuelve el Invierno
enemigo de los vagos y los ebrios,
el viento los arrastra como a las hojas del diario de la tarde
y los deja fuera de las Hospederí­as,
los hace entrar a escondidas a dormir hasta en los confesionarios.
Conozco esas madrugadas
donde buscas a un desconocido y un conocido te busca
sin que nadie llegue a encontrarse
y los radiopatrullas aúllan amenazantes
y el Teniente de Guardia espera con su bigotito de aprendiz de nazi
a quienes sufrirán la resaca por no pagar la multa.
Ahora que de nuevo nos envuelve el Invierno
pienso en escribir
sobre los areneros amenazados por la creciente
sobre un reo meditabundo
que va silbando una canción,
sobre las calles del barrio
donde los muchachos hostiles al forastero buscan las monedas para el flipper
y los dueños del almacén de la esquina
esperan entumecidos al último cliente,
mientras en el clandestino
los parroquianos no terminan nunca su partida de dominó.
Ahora que de nuevo nos envuelve el Invierno
pienso que debe estar lloviendo en la Frontera.
sobre los castillos de madera,
sobre los perros encadenados,
sobre los últimos trenes al ramal.
Y vivo de nuevo
junto a Pan de Knunt Hamsun lleno de frí­a luz nórdica y exactos gritos de aves acuáticas,
veo a Block errando por San Peterburgo contemplado por el jinete de Bronce
y saludo a Sharp, a Dampier y a Ringrose jugándose en Juan Fernández el botí­n robado en la
Serena.
Me han llegado poemas de amigos de provincia
hablando de una gaviota muerta sobre el techo de la casa
del rincón más oscuro de una estrella lejana
de naví­os roncos de mojarse los dedos.
Y pienso frente a una chimenea que no encenderé
en largas conversaciones junto a las cocinas económicas
y en los hermanos despojados de sus casas y dispersos por todo el mundo huyendo de los
Ogros
esos hermanos que han llegado a ser mis hermanos
y ahora espero para encender el fuego.

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Ahora que de nuevo nos envuelve el Invierno

enemigo de los vagos y los ebrios,

el viento los arrastra como a las hojas del diario de la tarde

y los deja fuera de las Hospederí­as,

los hace entrar a escondidas a dormir hasta en los confesionarios.

Conozco esas madrugadas

donde buscas a un desconocido y un conocido te busca

sin que nadie llegue a encontrarse

y los radiopatrullas aúllan amenazantes

y el Teniente de Guardia espera con su bigotito de aprendiz de nazi

a quienes sufrirán la resaca por no pagar la multa.

Ahora que de nuevo nos envuelve el Invierno

pienso en escribir

sobre los areneros amenazados por la creciente

sobre un reo meditabundo

que va silbando una canción,

sobre las calles del barrio

donde los muchachos hostiles al forastero buscan las monedas para el flipper

y los dueños del almacén de la esquina

esperan entumecidos al último cliente,

mientras en el clandestino

los parroquianos no terminan nunca su partida de dominó.

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La jardinera

Lunes, 14 de mayo de 2012

302396_2504646389880_1664622258_2504817_184853919_n Tranquilo queda mi corazón.

Creciendo irán poco a poco

Los alegres pensamientos

Cuando ya estén florecidos

Irá lejos tu recuerdo.

De la flor de la amapola

Seré su mejor amiga,

La pondré bajo de la almohada

Para dormirme tranquila.

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En una estación del metro

Miércoles, 2 de mayo de 2012

images Desventurados los que divisaron

a una muchacha en el Metro

y se enamoraron de golpe

y la siguieron enloquecidos

y la perdieron para siempre entre la multitud

Porque ellos serán condenados

a vagar sin rumbo por la estaciones

y a llorar con las canciones de amor

que los músicos ambulantes entonan en los túneles

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Poema 12

Viernes, 20 de abril de 2012

Poema 12

Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, se despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,

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Ní£o serei a tua paz

Jueves, 23 de junio de 2011

mujeres_en_la_carcelNí£o serei a tua paz,
antes o sobresalto,
a imprevista solidí£o.

Ní£o serei teu riso
clara morada
de meninos,

antes este silíªncio
de agulhas
sangrando o peito.

Hoje, serei apenas ausíªncia,
tuas mí£os vazias,
tua espera.

Ní£o serei tua liberdade, companheira,
exilada para além dos muros
do horizonte,

serei, antes, o filho da terra
e do tempo: esta obstinada
vontade de resistir.

Pedro Tierra em “Poemas do povo da noite”

¿Te habí­an dicho que eres preciosa?

Martes, 5 de abril de 2011

163252_10150368021320293_661175292_16724600_6214561_nLos ojos vivos y los no tanto lo hacen cuando el privilegio tienen

Las bocas que pueden cantan maravillas temblando al pronunciarte
Con gusto pancitas permiten cosquillosas mariposas de visita en su templo
Oí­dos se esfuerzan por seguir el paso suave de tu tranco humilde

Sin duda
Su última gota roja ofrecerí­an los corazones por ser parte del tuyo…

Ay! Belleza de esas que no admiten distinción interna-externa
Aroma casto de húmedas flores del amanecer
Ojos de agua, pestañas de sana hierba;
Ay! Tu piel de nieve refleja-sol

Te he escrito dibujando
Te he visto adorándoLO, camino del retorno, dichosa. ¿Te habí­an dicho?

Bustami

“El Terciopelo azul” – Misterioso café literario

Martes, 8 de marzo de 2011

inviernofnactriangleEn alguna parte de este barrio se encuentra ubicado el cafecito “El terciopelo azul”, cálido lugar de encuentro en donde suelen juntarse los poetas de la ciudad, según se dice, a contarse historias fantásticas.

La ubicación exacta del lugar nunca nadie la ha podido descifrar jamás.
Se cuenta que solo pueden llegar a él los escritores verdaderamente comprometidos con su arte.

No es tarea sencilla el tratar de hallar ese sitio, tampoco es recomendable dejarse llevar solo por satisfacer la propia curiosidad.
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Palimpsesto

Viernes, 25 de febrero de 2011

Si, súbitamente, te viera hoy, si coincidiéramos en algún instante, no serí­a capaz, pese a todas mis esperanzas, de preverlo. Todos mis esfuerzos por anticiparme, aquellas añoranzas de verte primero, desde lejos, y casualmente contemplarte mientras ignoras delicadamente a todos y cada uno de nosotros, transeúntes irrespetuosos de un momento de complicidad contigo misma, dirigiéndote en adagio a una mirada común que, estoy seguro, harí­a que repasara y analizara una y otra vez el orden, la intención, la cadencia de cada palabra de una frase sencilla, tan sencilla que una súbita ansiedad me harí­a confundirla por completo con los primeros balbuceos secuelas de un abrazo fugaz, breve sí­mbolo de un cariño que jamás terminó, que furtivamente llevara nuevamente a lo mas profundo de mí­ aquellas notas del olor de tu cuello y de tu pelo, aquella parte del sabor a ti que alguna vez me permitió sentirte y verte en todo lo que te rodeaba, más aun si en algún instante lo tocabas o escribí­as, como aquello que alguna vez llegó tan a destiempo, solo que allí­ no importó, y nadie, ni un alma siquiera, se dio cuenta que faltó el inmemorial rito de volverse contra el mensajero. Leer más…